Antes de hacer una oferta conviene saber si lo que piden es razonable. Tres comprobaciones bastan.
1. Compáralo con viviendas parecidas
Lo que importa es el precio por m² de viviendas del mismo tipo, tamaño parecido y en la misma zona. Con ¿Está bien de precio? metes los datos del piso y el precio que piden, y te decimos si está por debajo, en precio o por encima de lo habitual en su zona.
2. Mira cuánto tiempo lleva anunciado
Un piso que lleva meses publicado suele tener margen de negociación. Si ha bajado de precio, el vendedor ya ha empezado a ceder.
3. Ajusta por lo que tiene
- Necesidad de reforma: calcula su coste y réstalo.
- Planta, ascensor, orientación, terraza, garaje y trastero mueven el precio.
- Pregunta por derramas aprobadas y por los gastos de comunidad.
Cuánto ofrecer
Si el piso está en precio, una oferta un 3–5 % por debajo es habitual. Si está claramente por encima, apóyate en los datos para justificar una oferta más baja: comparables, tiempo anunciado y reformas.
No olvides los gastos
Al precio hay que sumar impuestos, notaría y registro: entre un 8 % y un 12 % en segunda mano. Calcúlalo con la calculadora de gastos de compra y comprueba la cuota con la calculadora de hipoteca.