Vender una vivienda sin agencia es perfectamente posible. En una venta de 200.000 €, la comisión habitual de una inmobiliaria (entre el 3 % y el 6 % más IVA) supone entre 7.000 y 14.500 € que se quedan en tu bolsillo. A cambio, te toca a ti hacer el trabajo. Este es el orden que funciona.
1. Pon un precio con datos
Es el paso que más decide. Un precio de salida un 10 % por encima del mercado alarga la venta meses y acaba obligando a bajar. Valora tu vivienda gratis comparándola con viviendas parecidas de tu zona y mira el precio por m² de tu municipio.
2. Reúne la documentación
Necesitarás la nota simple, el certificado de eficiencia energética (obligatorio para anunciar), el último IBI y el certificado de la comunidad. Lo tienes todo en la lista de documentos para vender.
3. Prepara la vivienda y haz buenas fotos
- Ordena, despersonaliza y ventila.
- Fotos de día, en horizontal y desde las esquinas.
- Un plano sencillo multiplica los contactos.
4. Publica y filtra
Un buen anuncio dice metros, habitaciones, estado, orientación, comunidad e IBI. Antes de enseñar la vivienda, pregunta por teléfono si necesitan hipoteca y si la tienen preaprobada: te ahorrarás visitas que no llevan a nada.
5. Negocia y firma las arras
Cuando haya acuerdo, se firma un contrato de arras con una señal (normalmente el 10 %). Te lo explicamos en qué son las arras y cuáles elegir.
6. Notaría y después
El comprador elige notaría. Tras la firma, tienes 30 días hábiles para la plusvalía municipal y deberás declarar la venta en la renta.
¿Y si no quieres hacerlo solo?
Con nuestro acompañamiento sigues vendiendo tú, sin comisión, pero con alguien que revisa el precio, el anuncio, los documentos y las arras por un precio cerrado. Y con el pack para vender por tu cuenta tienes los modelos de reserva y arras listos para rellenar.